6 de abril de 2016

Plaza de España: Vender la piel del oso antes de matarlo o el cuento de la lechera

Según fuentes de El Molino de San Fernando, asociación bien documentada sobre Plaza de España nos da la información que nadie se atrevió a publicar.

Y EL AUTOENGAÑO

Número 79 de la revista municipal CALLE DE LA LIBERTAD de junio de 2011 (se celebraban elecciones) con reportaje a todo color sobre la magna obra que, según la mentirosa publicación municipal, solo esperaba su inauguración oficial, para lo cual el entonces alcalde SETIÉN ya había cursado las invitaciones correspondientes a La Zarzuela.
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LA REALIDAD Y EL DESEO

En el año 2006, el entonces gobierno municipal de IU con mayoría absoluta durante aquel mandato, aprobó iniciar los trámites para acometer la más esperada actuación urbanística en el corazón mismo de la ciudad; la que el PGOU denominaba como Unidad de Ejecución UE-1 en el casco histórico de la plaza de España. Y lo hizo acordando también en un pleno que la actuación se ejecutaría mediante el sistema de expropiación por cuanto que los propietarios afectados, unos 38 entonces, no habían iniciado por sus propios medios la ejecución de la misma por el sistema privado de compensación, opción que les brindaba el propio Plan General. 

Para ello, el Ayuntamiento fijaba un justiprecio calculado por los servicios técnicos mediante el método de comparación, utilizando pues la equivalencia del precio que un año antes había pagado el propio Ayuntamiento por la adquisición por compra directa del Granero (de la calle Coslada 13) para hacer el futuro Museo de la Ciudad. El justiprecio inicial acordado era pues justo y se acomodaba perfectamente a precios más que razonables, teniendo en cuenta además el estado de muchas de las viviendas y su lamentable abandono por muchos de sus propietarios pues más del 50 % estaban inhabitadas y amenazaban ruina. 

Sin embargo, los propietarios no aceptaron ese justiprecio que consideraban ridículo y comenzaron las protestas y la contestación: manifestaciones, pancartas, declaraciones y otras formas de presión al equipo de gobierno, para que subiera el justiprecio y por lo tanto dejara sin efecto su acuerdo de expropiación. También asomaron acusaciones más o menos infundadas acerca de la posible designación de una empresa promotora ya elegida por el equipo de gobierno, pues pretendía gestionar la actuación mediante una concesión administrativa descartando por lo tanto hacerlo directamente. Los cálculos iniciales parecían no obstante razonables.

Pero las protestas cada vez más airadas de los propietarios encontraron apoyo explícito directo y notorio en los grupos de la oposición entonces integrado por el PSOE y PP, y no faltó tampoco quien trató de pescar en río revuelto: la promotora local WOODMAN SL que, en la sombra, se dedicaba a jalear a los afectados haciéndoles creer que efectivamente el Ayuntamiento debía pagar cuando menos el doble del justiprecio ofrecido . De esta forma los propietarios afectados consiguieron formar un potente frente de oposición a los designios del entonces equipo de gobierno de IU, que solo tenía por objeto hacer que doblara o triplicara la oferta del justiprecio. Se juntaron así pues dos impulsos en este asunto que luego fueron letales para el devenir de la actuación urbanística ya de por sí dudosamente equilibrada: la codicia y el oportunismo político.

Por aquellas fechas desde EL MOLINO, que había estudiado bien los condicionantes de la gestión de la UE-1, conseguimos entrevistarnos con el redactor del PGOU y exponerle que esta unidad tenía una grave omisión que era necesario corregir antes de poner en marcha su gestión, ya que afectaba nada menos que a determinaciones estructurantes del propio PGOU. En efecto, un lamentable olvido de los redactores al no asignar aprovechamiento a tres de las parcelas incluidas en el ámbito de la UE-1 así como la inclusión en ella de una dotación pública como la Biblioteca Central, alteraban el aprovechamiento tipo de la Unidad y con ello su propia edificabilidad y la del Área de Reparto. Razón por la cual no se entendía muy bien y así se lo hicimos saber al redactor de PGOU (viejo correligionario político de IU también), por qué razón no comenzaba el equipo de gobierno por corregir esa grave anomalía del PGOU antes de poner en marcha toda la operación.

El redactor del Plan General que nos recibió en su estudio de arquitectura de Madrid, comprobó sobre la marcha lo que le exponíamos y, efectivamente, reconoció que la UE-1 adolecía de las anomalías que nosotros habíamos descubierto. Razón por la cual tomó nota y se comprometió a hacérselo llegar a la entonces alcaldesa MUÑOZ y su equipo de gobierno. No obstante lo cual, el redactor del PGOU estaba que fumaba en pipa con el entonces equipo de gobierno de IU (repetimos que correligionarios suyos), porque según sus noticias estaban estudiando la posibilidad de ceder a la presión de los propietarios y de la oposición, y hacerles a los afectados las concesiones que pedían y por lo tanto claudicar en toda regla ante las protestas, pues en unos meses se celebraban las elecciones municipales de 2007. El redactor del PGOU tenía para con sus camaradas gobernantes de IU en el gobierno municipal, algo más que un monumental cabreo en la que no faltaron palabras poco amables precisamente en una persona que, por lo general, no acostumbraba a tener. Estaba desde luego muy indignado con sus correligionarios gobernantes de entonces por las concesiones que habían hecho.